l primer asentamiento franconormando, una vez efectuado el desembarco en el Sur de Lanzarote, se situará en las playas del Papagayo y en el espacio del actual Monumento Natural de Los Ajaches.

ún existiendo una tradicional actividad lugareña sobre las playas de los pozos o zona del Rubicón, habitualmente utilizadas por los ganaderos de la zona y la población de zonas cercanas a la búsqueda de agua, la constatación oficial del enclave se efectuará por el Dr. Serra Rafols y su equipo a partir de las excavaciones efectuadas a finales de 1969.

on posterioridad, en el período 1990 - 1992, se efectuarán otras dos campañas dirigidas, conjuntamente por el arqueólogo Tejera Gaspar y el medievalista Aznar Vallejo. Excavaciones auspiciadas por el Gobierno de Canarias que no permitieron su culminación ni, mucho menos, la determinación del espacio afectado al primer emplazamiento y desarrollos de hábitat posteriores.

os pozos, en su aún espléndida expresión constructiva, configuran el más completo de los restos de un asentamiento, transformado en Ciudad de San Marcial del Rubicón a partir de la Bula Papal de 1404.

as características del mismo, apuntadas y esbozadas por los expertos, nos ofrecen un diseño marcado por la provisionalidad y la perentoriedad de los ocupantes.

ero, San Marcial del Rubicón, tendrá una corta vida como hábitat de los colonizadores. Las limitaciones antrópicas de la zona y la presión del corso pirático forzará el desplazamiento hacia el interior, concretado en Maciot y Femés, como elevación que permite, al mismo tiempo, estar resguardados de los peligros de la costa y avistar las posibles incursiones piráticas.

l ataque del corso argelino, en el s. XVI, provocará la destrucción de la Ciudad y del templo, que algún tiempo después será desacralizado y trasladado definitivamente a la Iglesia de Femés.